

"Hicieron explotar la torre número tres, pero los militares están revisando la situación", destacó Londoño, quien enfatizó que en la zona sí hay presencia del Ejército. "Ellos tienen un protocolo de seguridad, porque normalmente lo que hacen los guerrilleros es, después de un ataque de estos, dejar el terreno minado", agregó.
Según voceros de EPM, la empresa está a la espera de la autorización del Ejército para ingresar a la zona y proceder con la reparación de la torre derribada.
El sistema energético afectado por los ilegales hace parte del circuito de conducción de 500 kilovatios de energía, ubicada entre la central hidroeléctrica de Porce III de EPM y la subestación San Benigno de ISA.
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